Villasbuenas de Gata, una descripción literaria:
(Copiada de http://usuarios.lycos.es/Travel_and_Bikes/Villasbuenas2.htm para facilitar su lectura)

"Aquel alborar sin demasía, rodaron mis pensamientos entre polvos camineros enriquecidos de comunicaciones. Villasbuenas de Gata o microcosmos de las siete míticas villas del cantar. Con San Pantaleón de bandera los moriscos locales se integraron a la conquista cristiana, unos cantaron letanías, otros siguieron con la Meca en la distancia, todos pagaban al señorío de freyres o marqueses al final de las contiendas y hoy bailando al patrón en la verbena, Natura jugoles con ventaja la partida integrando sus ánimas en el Infinito del Futuro.

El término municipal está comprendido entre Gata, Torre de Don Miguel, Acebo, Perales del Puerto, Moraleja y Santibáñez; es bañado por el arroyo de las Vegas al que se le juntan el de la Dehesa y el Helechoso antes de confundirse en las tablas del río Gata; el término llega más allá del río pues integró en su territorio al desaparecido lugar del Peralejo con la dehesa del Rincón, está última, dice la leyenda, fue cambiada a Perales del Puerto por una campana potentísima que se oía hasta los Sierros de Coria.

También se cuenta que en el Medievo y a poco de la reconquista vivía en Villasbuenas una familia mudéjar adinerada con su bellísima hija de la que estaban enamorados dos mozos, uno de la Torre y el otro de Santibáñez; este último tenía las de ganar y lo que tenía que pasar prendió: la bella morita quedó preñada y decidieron escaparse con su amante del celoso torresnero. De madrugada salen a caballo sigilosamente pero alguien avisa al de la Torre que presuroso se lanza a galope con su gente persiguiéndoles hasta cerca de un paraje que decían del Diablo. Acosados cayeron a los traspiés de su caballo que lanzó a los amantes con la mala fortuna del galán que rompió su sesera y la preñada de milagro salvó la barriga con su fruto. En aquel preciso lugar nació una fuente que antes de taparla el pantano se conocía como la fuente del Huerto del Tío Gervasio.

Desde entonces los de Torre de Don Miguel llamaron a los de Villasbuenas panzuos y hay una casa del pueblo que conserva un grabado en piedra con una silueta de mujer destacando grandes pechos y una panza bien llena, el detalle está en un palacio por detrás de la Iglesia. En otra casa grande muy próxima vemos las armas de la Casa de Alba.

LAS SIETE VILLAS

Villasbuenas de Gata también se conoce como el pueblo de las siete villas. ¿Cuáles fueron esas siete villas cuyas malas se esfumaran de la historia?. Cuando Santibáñez el Alto a partir de su reconquista en 1212 se convierte en encomienda de la Orden del Pereiro las villas buenas quedan en su alfoz (seguramente estas fueron aunque con distinto nombre: Gata, Torre, Mascoras, Villasbuenas, Peralejo, Hoyos y Acebo), tal vez por ello Villasbuenas tenía los diezmos de teja, ladrillo y loza que se hacían en la Villa de Gata, y lugar del Fresno, pie de Altar con las primicias de pan y vino, una heredad de tierras juntas que se llama el Sexmo del Peralejo con la Dehesa del Rincón, el pasto del Puerto de Perosín, los diezmos del pago llamados de las Fuentes de las Rapazas, mediadas en termino de la Torre y Santibáñez; las gallinas, dineros y cebada en censo perpetuo de Moraleja... Villasbuenas se independizó de Santibáñez pasando a ser encomienda y su comendador conservó además el fuero de poner un Alcalde Ordinario en Gata.

Santibáñez o su Prior del Campo nunca tuvo las iglesias de Villasbuenas donde se incluían las de Acebo y Hoyos regidas por un teniente cura dependiente de Coria. Sospecho que la encomienda de Villasbuenas controló Hoyos y Acebo en acuerdo con el obispado que al igual que su cabecera se venden en el siglo XVI a la casa de Alba y cuyas armas vemos campear en las tres villas. Villasbuenas tuvo picota o rollo según la carta del capellán Juan Marzelles: "tiene rollo fuera del pueblo, no se sabe la causa"... estaba en el Teso La Horca que de ahí le viene el nombre.

Villasbuenas es un resto con cuasi setecientos habitantes, actualmente mermadas sus tierras de labor por el pantano del Diablo en el río de Gata que ha inundado parte de las vegas del Peralejo sumergiendo los terapéuticos Baños de la Cochina si la Primavera viene lluviosa; este medicinal venero de la Cochina es frecuentado por bañistas reumáticos o con afecciones de piel que se embadurnan con su barrillo-cieno sin limpiarse con otras aguas durante los tres, cinco o siete días que dura el tratamiento tradicional.

Su patrón es San Pantaleón, aquel Santo cuya sangre sé licúa periódicamente en una iglesia de Madrid. Celebran su fiesta el 27 de julio iniciando el jolgorio la víspera con una verbena. Los días 27 y 28 por la mañana sacan al Santo en procesión, por la tarde rinden culto a la vaquilla y de noche el verbenero baile con orquesta de lujo que repiten hasta el día 29.

En la plaza de la Iglesia - donde la verbena - destaca el bar de Amador con su joven familia llevando el negocio, cobijo al amor de la chimenea, buena música y en el futbolín toda la dagalidad. El pueblo cuenta con un estupendo bar restaurante regentado por Juan Antúnez, de buena comida y justo precio. Hay otras tres tabernas con buenos vinos y aperitivos.

El río de Gata después del Puente Vieja o de la Huerta entra en el término de Villasbuenas cortando la carretera que viene del cruce de la Fatela; todo un alisar río abajo conteniéndose en piscina natural. El Ayuntamiento acondicionó estupendamente el paraje con agua pura de la Vieja en grifo, chiringuito et acampada libre y gratuita.

Villasbuenas es un claro pueblo morisco, laborioso y antiguo; resumen de diversos lugares que quedaran despoblados en la Reconquista. Fue importante centro de caminos que llegaban del Valle de los Robles, a Perales por la Tabla, el que subía al Puerto por el Valle de la Mora, otro a Gata, el de Torre y el de Santibáñez de Alto."

 

(Texto copiado de http://usuarios.lycos.es/Travel_and_Bikes/Villasbuenas2.htm para facilitar su lectura)